Quieren salvar el mundo, de formas opuestas
Acuario quiere cambiarlo todo con lógica e ideas brillantes. Piscis quiere hacerlo con compasión infinita y sin plan concreto. Se admiran los ideales, se pierden en la ejecución.
Son vecinos en el zodíaco y no se parecen en nada: Acuario piensa el mundo, Piscis lo siente. Lo que los junta es que a ninguno de los dos le interesa la vida convencional. Lo que los complica es que Piscis quiere fusión y Acuario, apenas la huele, da un paso al costado.
Es de los encuentros más raros y más interesantes que hay: Piscis entrega todo sin pedir nada, Acuario aporta una imaginación que no tiene límites ni prejuicios. Funciona hermoso mientras dure. El problema no es lo que pasa esa noche, es qué significa después, y ahí no coinciden.
De amigos son de los mejores: se banca cada uno la rareza del otro sin pedir explicaciones, que es justo lo que ninguno consigue en otro lado. Conviviendo, el problema es que ninguno de los dos es bueno con la parte aburrida —las cuentas, los turnos, la burocracia— y eso se acumula.
Se deshace sin escándalo. Piscis empieza a sentir que quiere más de lo que recibe y no lo dice; Acuario, que no registra el problema, sigue igual. Un día Piscis ya se fue por dentro hace meses. Se evita con la conversación que a los dos les da pereza: qué es esto exactamente.
Te mandamos el horóscopo del día y lo que se mueve en el cielo esta semana — que es de donde salen estas compatibilidades.
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