Uno quiere fama, el otro quiere resultados
Leo busca reconocimiento público y Capricornio logros concretos, sin aplausos necesarios. Si aprenden a respetar lo que el otro persigue, arman una dupla de poder — si no, cada uno tira para su lado.
Leo quiere que lo elijan en voz alta; Capricornio demuestra con hechos y le parece innecesario decirlo. Los dos están convencidos de que el otro no está poniendo lo suficiente, y los dos están poniendo mucho. Se respetan de entrada, que en este par vale más que la química.
Hay más fuego del que se ve de afuera: Capricornio se suelta en privado de una manera que en público jamás, y Leo es exactamente quien sabe provocar eso. Lo que la apaga es la agenda. Si el encuentro entra en la lista de tareas, se muere en dos semanas.
Como equipo son de los mejores del zodíaco: Leo pone la cara y el entusiasmo, Capricornio la estructura y el aguante. Construyen cosas que duran. Puertas adentro, Capricornio trabaja hasta tarde y Leo se siente relegado a segundo puesto detrás de un proyecto.
Se rompen por orgullo, los dos del mismo tamaño y de distinto color: Leo se ofende y lo dice fuerte, Capricornio se ofende y se pone de piedra. Ninguno pide perdón primero por principio. Duran si aceptan que decir "te elegí" en voz alta no es debilidad ni pérdida de tiempo.
Te mandamos el horóscopo del día y lo que se mueve en el cielo esta semana — que es de donde salen estas compatibilidades.
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